Hace unos días, después de un mítin en Florida, el presidente y candidato a las Elecciones de Estados Unidos Donald Trump, arrancó a bailar. Ante las miradas de los presentes, mientras sonaba YMCA de Village People empezó a combinar manos y pies a su manera.

El contexto que rodea esta situación es una carrera presidencial marcada por el COVID19 y también por la ventaja en las encuestas de Joe Biden. Tan solo unos días atrás, Trump había estado ingresado a causa del coronavirus.

Su rápida hospitalización y alta así como la manipulación de las fotografías tomadas en escasos minutos de diferencia pero publicadas con horas de separación, dejan entrever que su equipo de campaña está buscando el límite en cada acción que realizan. Y sí, el ingreso y curación del COVID19 de Donald Trump es una acción más de la campaña electoral de las elecciones presidenciales de 2020.

Reuters / Jonathan Ernst

¿Qué más hay en torno al baile del presidente Trump?

Ni Miquel Iceta, ni nadie que se presente a unas elecciones baila sobre un escenario salvo que haya una intencionalidad detrás. Y en el caso de Trump hay varios motivos.

La edad del presidente

74 años no son pocos, pero si además compites contra un oponente de casi 78, es necesario encontrar la vitalidad en cada discurso y en cada acción. Gane quien gane será el presidente más viejo de los EEUU en ser elegido y eso ya no se puede cambiar.

BBC

Una curación milagrosa

Se ha salvado, sí, pero no sabremos si alguna vez se contagió y si realmente estuvo tan enfermo como para ser ingresado. Lo que está claro es que lo que le dieron en el Walter Reed le ha ido bien a su campaña.

RealClearPolitics

No le ha ido tan bien a sus encuestras, aunque sí que se percibe un ligero cambio en la tendencia. En 2016 fallaron, sí, pero en 2016 no pronosticaban una victoria tan clara como la que ahora señalan de Joe Biden.

El instinto protector

La política conduce a generar situaciones de miedo entre la ciudadanía. Miedo en el aspecto económico, miedo en el aspecto sanitario, miedo en el aspecto bélico y el liderazgo bien ejercido, en todas y cada una de esas áreas consigue revertir el miedo y generar confianza entre los ciudadanos. El liderazgo político ha de encarnar todas las áreas en una misma persona. El más difícil todavía.

AFP Photo / Jim Watson

A estas alturas nadie dudará del liderazgo político de Trump, pero ha encontrado en la enfermedad, en el miedo a la misma y a la situación que vive Estados Unidos, un aliado. Él, que ha superado la enfermedad, sí es la persona adecuada para conducir a su nación hacia la salvación.

Y desde la perspectiva opuesta, el ciudadano confía en quien empatiza con sus problemas y sus vivencias. Trump es ahora el espejo en el que muchos pueden querer mirarse. Alguien a quien se le ha tratado, se ha curado y ha vuelto a la escena pública con más fuerza que nunca.

Ahora, que ya solo quedan dos semanas para el gran día el presidente y candidato Donald Trump baila y quiere convertir su baile en símbolo de fortaleza, de liderazgo y traducirlo en confianza y votos en las urnas el próximo martes 3 de noviembre.

La anécdota

Trump, el mismo que pretende cerrar TikTok por motivos de seguridad nacional, ha sufrido una vez más la memetización de la política.

@julia_keith_

#duet with @crisnate0 This just might be the hardest tik tok dance I’ve ever done

♬ Viva La Swing ps. tugboat_spenny is OG spinner – Mingaling 2.0

Ahora hay una legión de TikTokers imitando el «baile» del presidente en la red social que menos gusta a Trump en los últimos tiempos. Ay, así es la vida.