Año 1987, el periodista Miguel Ángel Rodríguez, ahora también conocido como MAR, acaba cubriendo la campaña del candidato a la presidencia de la Junta de Castilla y León por Alianza Popular. Un tal José María Aznar.

Desde aquel momento, sus carreras se han unido en distintas ocasiones y desde esta tribuna queremos apuntar algunas claves de la incidencia de MAR en la política española del ayer, del presente … Y quién sabe qué ocurrirá a partir de mañana.

Miguel Ángel Rodríguez y José María Aznar

A los 23 años, Aznar le eligió tras haber cubierto como periodista su campaña electoral como portavoz de la Junta de Castilla y León. Ya desde aquel momento sacó a relucir unas habilidades que le valieron apodos como el «Dóberman de Aznar».

Esta etapa estuvo marcada por la lista negra de periodistas de la región que MAR «preparó para su sucesor», pero nunca pudo demostrarse que tuviese su firma. Aquí tienes la lista.

Primera clave. Conocimiento y control absoluto del panorama mediático.

Es fundamental mantener una relación controlada con los medios. Esto no quiere decir que sea necesariamente buena o políticamente correcta. Se trata más de una partida de ajedrez en la que cada participante ha de conocer los estilos de juego y los posibles movimientos que puede realizar su oponente. De esta manera puede provocarlos, anticiparlos o defenderse de ellos.

Aznar — El Norte de Castilla

Durante los meses que ocupó el cargo de portavoz del gobierno de la Junta de Castilla y León consiguió hacer de Aznar, un líder nacional que dirigía la política nacional desde Valladolid.

Aprovechaba al máximo los recursos económicos de los que disponía para situar siempre en el ojo del huracán al presidente. De ahí la frase muchos le atribuyen:

“No hace falta comprar a un medio de comunicación, basta con ser su mejor cliente”.

Pero su etapa en la Junta no se alargó demasiado. Sus constantes roces con los socios de gobierno del CDS y la tensión que generaban los movimientos de MAR desembocaron en su cese / dimisión.

El 15 de abril de 1989 Aznar anunció su cese. Rodríguez empezó a jugar sus cartas. Puso a caldo a un consejero y filtró una información sobre cobros irregulares de dietas por parte de un diputado del Centro Democrático y Social — El País

El CDS de Suárez había pedido el cese de MAR o sus consejeros del ejecutivo dimitirían en bloque creando así una crisis de gobierno en la región. Finalmente, Aznar aceptó su dimisión poniendo fin a una etapa corta pero de alto voltaje.

Y aquí viene la segunda clave. Desata y controla la tormenta.

El spin doctor, jefe de gabinete o director de comunicación ha de ser capaz de desatar una tormenta siempre que sea necesario. Pero además, ha de sentirse cómodo navegando en ella. Eso quiere decir, que el poder de la información y el control de los tiempos determina la influencia del político en la agenda.

En 1989 Alianza Popular culminaría la refundación del centro — derecha, llegando así Aznar a la presidencia del Partido Popular y convirtiéndose en el azote de un desgastado Felipe González.

Dirección del PP en 1996
MAR y la dirección del PP en 1996. Marisa Flórez

Y como no podía ser de otra manera, MAR llegó de la mano de Aznar directo a la dirección de comunicación del partido.

Corrían tiempos buenos para un Partido Popular que consiguió afianzarse como líder de la oposición y que en 1996 llegaría al gobierno tras ganar las elecciones.

A MAR se le atribuye la famosa frase dicha por Aznar «Váyase Señor González». También impuso nuevas formas de hacer, como recoge El País:

(MAR) …sin ningún estudio de comunicación política, cambió todos los decorados de los mítines, la iluminación, los carteles, los vídeos. Ordenó retirar las telas verdes cutres que aparecían en las ruedas de prensa de Alianza Popular. Colocaba público detrás del político en los mítines. Cambió todos los escenarios. Convocó a todos los periodistas madrileños a ruedas diarias con Aznar sin límite de tiempos. La consigna era clara: Aznar tiene que salir siempre y a diario en todos los telediarios.

Una vez llegó a Moncloa, Aznar designó a Miguel Ángel Rodríguez, Secretario de Estado de Comunicación y ejercía las funciones de Portavoz del Gobierno.

Aznar y MAR
MAR y Aznar en 1997. Ricardo Gutiérrez.

Otra etapa de dos años en los que no dejó ni un solo viernes, tras la reunión del Consejo de Ministros, de armar lío. Le pedían prudencia desde su propio equipo y exigían su cese desde la oposición, pero MAR tenía clara la consigna.

Tercera clave. Alguien ha de sacar la basura.

Y alguien ha de recibir los ataques, ser el muro de contención, la válvula de escape de una olla a presión. Si los comentarios negativos de la prensa, de la oposición, incluso de los propios «colegas» se dirigen a una persona que no es el presidente o alguno de los ministros, éstos tienen más espacio para la construcción y difusión de mensajes positivos.

Pero también es cierto, que el desgaste que se produce es altísimo y por ese mismo motivo, MAR dejó su puesto a los dos años (otra vez) de haber llegado a un cargo institucional.

De alguna manera, podríamos extraer de la personalidad de MAR que su papel en el backstage es más efectivo que bajo los focos. También, que en periodos de dos años tal vez consiga más resultados, que otros en varias legislaturas.


Los años, como al vino, le van bien a la mayoría de personas. Madurar aporta sabiduría y el MAR de hoy, con los vaivenes de la vida es más sabio y más poderoso, pero mantiene intacto el espíritu.

Unos meses antes de las elecciones autonómicas de 2019, el Partido Popular volvió a llamarle. En esta ocasión, para trabajar en la campaña de Isabel Díaz Ayuso (IDA), candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid. Y ha vuelto a hacer su magia.

Miguel Ángel Rodríguez
Miguel Ángel Rodríguez — Sergio Enríquez – Nistal

IDA ganó las elecciones, llegó a la presidencia de la Comunidad de Madrid y nombró a MAR, jefe de gabinete. Y desde ese día, la exposición pública de Isabel Díaz Ayuso, de la Comunidad de Madrid y el Partido Popular ha crecido exponencialmente. Repitiendo exactamente las mismas claves que en el pasado funcionaron con Aznar.

Desatando tormentas en el gobierno autonómico, donde parece que el parlamento vaya de VOX a Ciudadanos, dejando sin sitio a los partidos de izquierdas que ven cómo las trifulcas políticas son del propio gobierno y no con la oposición.

Exponiendo a Ayuso en los medios y aprovechando la pandemia para buscar el gesto oportuno. Como ocurrió con la foto de los primeros aviones cargados de material sanitario, gesto que además provocó su retraso de casi dos horas a una conferencia de presidentes autonómicos.

Manteniendo a raya a VOX, a diferencia con la gran parte de España. En la Comunidad de Madrid, el Partido Popular tiene un mensaje político amplio desde la gestión, hasta la defensa de la Corona y los valores democráticos y constitucionales.

Marcando la agenda nacional, como ya hiciera MAR con Aznar desde Valladolid, lo que ha hecho saltar las alarmas en Génova 13, donde no quieren a otro Hernández – Mancha.

¿Y el futuro? El centro — derecha español necesita nexos de unión

Una unión, que tras la moción de censura de VOX a Sánchez se ha puesto difícil, o casi imposible, entre Casado y Abascal. Porque a pesar de compartir muchas ideas, y a pesar de tener un enemigo común, la diferencia de discurso y tono hace prácticamente imposible que el votante de VOX vote a Casado y el de Casado a Abascal.

Conviene recordar que la defensa de Casado puso de manifiesto que PP y VOX no son iguales y que tras años de ataques sin respuesta de VOX al PP, el presidente popular hizo lo que debía a pesar de que el coste político personal fuese la ruptura total con el electorado del partido de Abascal.

Sin embargo, los partidos mayoritarios no empiezan y terminan por una persona y el relevo siempre está en el banquillo listo para saltar al campo. Además, cuando se trata del futuro de España, es más fácil llegar a puntos de entendimiento.

Isabel Díaz Ayuso y Pablo Casado
Isabel Díaz Ayuso y Pablo Casado

Con Ayuso y su discurso, con su capacidad para estar siempre en el ojo del huracán y para enfrentarse a colegas y enemigos y para liderar la comunidad autónoma más importante de España en lo económico, el votante de VOX podría entenderse más.

Aunque todavía falten años para que se den las condiciones perfectas, las señales que se perciben, muestran un camino posible para la unidad y para crear un frente común, un centro – derecha de nuevo refundado bajo unas mismas siglas.

Y es que si echamos la mirada atrás, a MAR solo le quedaría llevar a Ayuso a La Moncloa si quiere culminar su gran obra por segunda vez y demostrar que lo que ocurrió en el 89 y posteriormente en el 96 no fue casualidad. Fue su culpa.