TikTok y la tormenta perfecta para posicionarse como la red social favorita en 2021. Ya no son solo coreografías y vídeos graciosos. Los jóvenes no «pasan» de la política, rechazan los mensajes tradicionales y crean su propio contenido. La comunicación política debe reinventarse con formatos atractivos que encajen en estas aplicaciones. Políticos españoles en TikTok, sí. ComPol en TikTok, sí. Doblemente, sí.

¿Se medirán los candidatos a las elecciones -anticipadas- autonómicas de Madrid en esta red social? De momento, de los actuales portavoces solo tiene presencia Iñigo Errejón, de Más Madrid. ¿La estrategia de la actual presidenta, Isabel Díaz Ayuso, incluirá al electorado más joven?

Estudios ya apuntan que los políticos activos en redes tienen una mejor valoración por parte de los jóvenes, por lo que es imprescindible conocer las claves de estas nuevas redes y cómo a través de la estrategia se pueden construir mensajes directos a través de la segmentación por afinidad o tendencia ideológica.

En un contexto de hartazgo por la imposibilidad de proseguir con una vida «normal» por la crisis sanitaria, los ciudadanos se vuelcan, aún más, en el consumo de Internet. En España dedicamos una media de hasta seis horas de navegación web y el 80% de la población del país realiza un uso habitual de las redes sociales, según el último Estudio Digital de Hootsuite.

Ahí es donde entra la estrategia de ComPol adaptada al nuevo entorno cultural. Para llegar al ciudadano ya no se trata de Facebook o Instagram, sino de generar contenido de valor en las nuevas plataformas. ¿Qué nos gusta de TikTok? Sus vídeos apenas duran un minuto, tienen ritmo, dinamismo y simpatía.

Desde Martínez — March lo tenemos claro: la adaptación a la realidad cambiante no es una tendencia, sino una necesidad. Cerca de 37 millones de usuarios utilizan, de forma activa, las redes en nuestro país. Esto significa, ocho millones de españoles más respecto al año anterior. El confinamiento y la pandemia ha cambiado los hábitos, nuestra conducta cultural y eso ha de tenerse en cuenta en el discurso político.

Trends políticos en TikTok España

Hace un tiempo se podía decir que TikTok era para niños, pero desde el año pasado la app ha experimentado un crecimiento y gran transformación hacia contenidos de todo tipo, por lo que ya cuenta con un público más adulto. La media de edad ronda los 23-25 años en España.

A pesar de que TikTok ha prohibido anuncios electorales en su plataforma, la política está muy presente en la app. La ciudadanía joven moldea el discurso político en base a fonomímica, chistes, música y bailes.

«Baja un dedo si eres de derechas» es solo un ejemplo de trend de TikTok en el que participan miles de usuarios. La app china es un auténtico nicho de ComPol y los mensajes populistas son los que mejor captan la atención de estos usuarios. Aquí os dejamos una selección de los más destacados:

  • «Tag del Facha», impulsado por una usuaria simpatizantes de Vox.
  • «Tag del Cayetano», la conversión de un descalificativo a una forma de definirse a sí mismos los jóvenes de derechas.
  • «Tag de la Jenny», la contrarrespuesta al anterior, impulsado por jóvenes en defensa a idearios de izquierdas.
  • #BlackLivesMatter, movimiento internacional por la visibilidad de la comunidad afroestadounidense.

El algoritmo de esta red social prima los «intereses que expresa el usuario» y ajusta al feed prescindiendo de aquello con lo que no sueles interactuar. Ya no importan los seguidores. Es decir, TikTok muestra automáticamente todo lo que guarda relación con los gustos del usuario, por lo que ofrece una experiencia totalmente personalizada. De ahí, la adicción que genera. En España, abrimos la app, de media, unas 7 veces al día, con un tiempo de uso de 43 minutos. Punto positivo en comparación con YouTube.

Con esto, tenemos la combinación perfecta para que las formaciones de extremos políticos, como Vox o Podemos, obtengan más éxito. Favorece la simplificación de mensajes y su modernización, a través de la memetización y el auge de contenidos amables.

Es más, TikTok ya cuenta con una propia herramienta de verificación de cuentas oficiales para reconocer e impulsar su fondo de creadores, la única forma de monetizar de forma directa el contenido subido a la app. Con esto, no solo se potencia el personalismo de los tiktokers, sino que se hace hincapié en los divulgadores informativos. Punto positivo en comparación con Twitter, donde la verificación es una tarea ardua.

Y precisamente por esta doble función, la inversión publicitaria se está desviando hacia esta red social. ¿Lo complicado? Los estándares creativos no sirven, el contenido ha de estar conectado con los trends y todo ello requiere de una gran observación y participación activa en Tiktok. Punto positivo en comparación con Instagram, ya que a pesar de incorporar una funcionalidad similar con Reels, el contenido es menos ingenioso.

Todo ello, dificulta la actividad de los perfiles de los partidos en esta aplicación. En TikTok la creatividad prevalece sobre la preparación. Así pues, los creadores de contenido sufren que mientras hay publicaciones que apenas tienen visualizaciones otras baten récords de interacción. Punto positivo en comparación con Facebook, ya que a pesar de ser la red social con más usuarios del mundo está sufriendo una crisis de interacción profunda.

TikTok ya es una realidad y forma parte de cualquier estrategia de campaña electoral. Lo vimos en las elecciones presidenciales de EEUU y ha jugado un papel clave en otros países como, por ejemplo. India. El país asiático fue pionero en utilizar esta red como medio de difusión de ideales políticos de forma organizada. Incluso en sus últimas elecciones, en 2019, a pesar de que no hubo presencia «oficialista» de partidos políticos, la guerra propagandística se libró en este espacio digital.

Ahora la incógnita es si lo viviremos con igual intensidad en las próximas autonómicas madrileñas. ¿Se sumarán a esta tendencia y reventarán TikTok los comunicadores políticos?

En España esto todavía está por ver, ya que parece que no se ha encontrado el equilibrio entre generar contenido dirigido a un público adolescente y replicar lo que ya se hace en otras redes (fragmentos de discursos, spots adaptados, etc).

De momento, la ola les ha conducido hacia Twitch.

Sea como sea, TikTok estará ahí: para cantarlo, bailarlo y discutirlo.