«Es el mercado, amigo» dijo Rodrigo Rato. Y pensándolo bien, no podemos dar una respuesta clara sobre lo que es y no es el mercado. Por eso en este artículo hemos decidido innovar, unir aquello que hasta ahora nadie ha unido y ver qué pasa.

Esperamos que os genere una duda razonable, escalofríos o que os parezca una simple locura que no tiene ni pies ni cabeza, pero que sale de nosotros y por eso la compartimos para todo el mundo.

¿Meto el dinero a plazo fijo? ¿Invierto en acciones? ¿Compro una casa para alquilarla? O mejor bajo del colchón, que es lo más seguro.

Estas preguntas son recurrentes a lo largo de nuestra vida, porque la gestión del dinero ocupa un espacio importante en nuestra mente. Y con razón.

Ahora la última moda es el Bitcoin. Eso que tu padre sabe que ahora vale más de 20.000 €, que parecía que se pinchaba la burbuja en abril cuando bajó a 3.000 € y que a todos nos gustaría volver atrás en el tiempo para ser de esos freaks que compraron miles de Bitcoins cuando no valían ni un euro.

¿Qué es la ‘tokenización’?

«Tokenizar» es el proceso de convertir activos reales en activos digitales. Es parecido a lo que hacemos cuando compramos criptomonedas.

¿En qué se está empleando la tokenización?

Un «token» digital puede tener varios usos. Entre los más conocidos… Sirve para otorgar derechos, pagar por un trabajo o facilitar las operaciones de banca móvil. También se tokenizan bienes inmuebles, activos líquidos y acciones.

¿Y por qué estamos escribiendo sobre tokenización de la política?

Socios.com — Trading de activos de fútbol

Seguro que has pensado «¿Qué me estáis contado? Esto no tiene relación con el mundo de la política». Pues bien, seguramente los aficionados al fútbol pensarían lo mismo hace no mucho. Hasta que apareció: Socios.com.

En Socios.com puedes comprar y vender, tradear con $CHZ, los tokens de la plataforma. Y como en los mercados bursátiles, invertir a la espera de una reacción por parte del activo. Victorias, derrotas, salidas de jugadores, rumores, presentación de resultados económicos…

Y este 2021, o más adelante puede que veamos esta «tokenización» aplicada a la política. Hagamos un ejercicio de imaginación. Pongamos, por ejemplo, que cada partido tiene un token determinado.

Si hubiese «tokens» en la política…

Podríamos comprar y vender $PSOE, el token de los socialistas. Y tras la rueda de prensa semanal del gobierno, sube su valor un 5%, mientras que los $POPU, $CIUD Y $VOX descienden ligeramente.

— Ferreras, desde Al Rojo Vivo, influiría en el valor de estos activos a diario.

— Cualquier lobby podría invertir recursos económicos para conseguir incidencia en los asuntos públicos.

— Y un think tank crítico con su partido, podría desestabilizarlo en el aspecto económico.

Estaríamos frente a una nueva democratización de la política, tal y como la conocemos. Ni mejor, ni peor. Diferente. Y es una posibilidad que llegue a darse esta tokenización de la política.

¿Conseguiría una mayor participación en los asuntos públicos por parte de la ciudadanía?

Es posible. La importancia que da la gente a las cosas es muy relativa, pero si «nos toca el bolsillo», suele importarnos más.

¿Serviría para medir el grado de confianza en los partidos y representantes?

Seguro. Del mismo modo que ocurre con los valores bursátiles. Tenemos partidos y políticos acostumbrados a examinarse cada 4 años. El mercado les evaluaría cada día.

Y vosotros ¿En qué partido político o representante invertiríais vuestro dinero?

Valores ‘seguros’ / A largo plazo

Pedro Sánchez y Pablo Casado. Líderes del tradicional bipartidismo que ha gobernado España hasta la llegada del gobierno de coalición. Sería algo parecido a invertir en un banco estable, de los de «toda la vida».

Valores ‘volátiles’ / A corto plazo

Pablo Iglesias y Santiago Abascal. Líderes que aseguran emociones fuertes. Los que invierten en Forex, Crypto, o son de realizar varias operaciones al día, tendrían en ellos sus buque insignia.

La casa del pueblo / O cómo tirar el dinero

Inés Arrimadas. Desde el respeto, pero sería como comprar la mitad de la herencia al primo del pueblo para tener la vieja casa familiar en ruinas. Posiblemente termine por caerse del todo, pero tiene cierto valor sentimental. Sería una inversión terrible, salvo que se encontrase en el desván un baúl con lingotes de oro, o lo que sería lo mismo: que Arrimadas ganase las elecciones.

Nada de esto ha ocurrido todavía. Pero quién nos iba a decir que 2020… bueno, ya sabéis.

Los que hayáis visto Black Mirror, o la 3ª temporada de Westworld posiblemente comprendáis que lo que hoy nos parece una aberración, puede estar más cerca de lo que pensamos.

Y dentro de un tiempo, que alguien lanzase una plataforma al estilo de Socios.com pero con trading de activos políticos.